Una landing page buena convierte el 10-20% de visitas en contactos. Una mala, menos del 1%. Con el mismo tráfico puedes conseguir 10-20 veces más clientes.
Eso no es optimización. Es la diferencia entre un negocio rentable y quemar dinero en publicidad.
Una landing no es una web. Que quede claro.
Lo primero que hay que entender: una landing page tiene UN solo objetivo. Uno. No dos, no tres. Uno.
No tiene menú con 8 opciones. No tiene enlaces al blog. No tiene botón de "quiénes somos". Tiene un formulario, un botón, una acción. Todo lo demás es distracción.
Si tu "landing" tiene navegación completa, no es una landing. Es una página más de tu web. Y convierte como una página más de tu web: mal.
El titular: 3 segundos para ganar o perder
El visitante aterriza. Lee el titular. En 3 segundos decide si sigue o se va.
¿Y qué ponen la mayoría? "Bienvenido a nuestra empresa de marketing digital". ¿A quién le importa eso? A nadie. Al visitante le importa una cosa: si puedes resolver su problema.
Un buen titular habla de beneficios, no de ti. "Duplica tus contactos en 90 días" le dice al visitante qué va a ganar. "Somos expertos en marketing" le dice... nada que le importe.
Características vs beneficios: La trampa en la que caen todos
"Web desarrollada con Next.js y desplegada en infraestructura serverless con CDN global."
¿Sabes lo que piensa tu cliente cuando lee eso? "No tengo ni idea de qué significa esto. Siguiente."
Lo que debería poner: "Tu web carga en menos de 1 segundo. Google te posiciona mejor. Tus clientes no se van." A nadie le importa la tecnología. Le importa el resultado. Es algo que explico en el artículo sobre WordPress vs Next.js.
Si no hay prueba, no hay venta
Tú dices que eres bueno. Tu competencia dice que es buena. Todo el mundo dice que es bueno. ¿Por qué debería creerte a ti?
Por los testimonios. Por los casos de estudio con números reales. Por los logos de empresas conocidas que han confiado en ti. Por las reseñas de Google.
Sin prueba social, eres uno más diciendo palabras bonitas. Con prueba social, eres alguien que otros ya probaron y recomiendan.
El formulario donde muere la conversión
Cada campo extra en tu formulario mata un 10-20% de conversiones. Matemática simple.
Si pides nombre, email, teléfono, empresa, cargo, y "¿cómo nos conociste?"... has reducido tus conversiones a la mitad antes de empezar. Todo eso lo puedes preguntar después, cuando ya tienes su atención.
Nombre. Email. Quizás un campo más si necesitas cualificar. Punto. Todo lo demás es ego de la empresa, no necesidad real.
El botón que dice "Enviar" y mata ventas
"Enviar." "Contactar." "Submit."
Botones que no dicen nada. Que no prometen nada.
Compara con: "Solicitar mi propuesta gratuita." "Empezar a crecer ahora." "Reservar mi llamada."
El botón es el momento de la verdad. Es donde el visitante decide si actúa o no. Y tú le pones "Enviar" como si estuvieras enviando un fax en 1995.
¿Por qué ahora? La urgencia que falta
El visitante piensa "interesante, lo miro luego" y nunca vuelve. El 95% de las visitas que no actúan en el momento no vuelven jamás.
Necesitas un motivo para actuar ahora. Plazas limitadas reales, no inventadas. Disponibilidad actual. Una oferta con fecha de fin real.
Ojo: urgencia real. Si pones "¡Solo quedan 2 plazas!" y siempre quedan 2 plazas, la gente lo nota. Y pierdes toda la credibilidad que habías construido.
Lo que nadie te cuenta sobre las métricas
Si tu landing convierte menos del 5%, hay trabajo que hacer. Si convierte más del 10%, vas bien. Más del 15%, algo estás haciendo muy bien.
Pero cuidado: conversión no es la única métrica. Mira también la calidad de los leads. De nada sirve un 20% de conversión si después ninguno compra. Más sobre esto en mi artículo sobre cómo medir el ROI digital.
La landing page perfecta no existe
Existe la landing page que vas mejorando. Lanzas una versión. Mides. Cambias el titular. Mides. Cambias el CTA. Mides. Así hasta que encuentras lo que funciona para tu caso.
No hay fórmula mágica. Hay principios que funcionan y pruebas para encontrar tu óptimo. Si necesitas una landing que convierta de verdad, eso es lo que hago.