347 tareas completadas en 12 días
Cómo organicé clientes y tareas con Obsidian, Linear, Codex y Conductor para dejar de improvisar.

Hace apenas 2 semanas pasé mi organización a Linear.
¿La consecuencia?
✅ 347 tareas completadas en 12 días (casi 30 al día).
Y cuando digo tareas, son tareas de verdad: auditorías, bugs, nuevas funcionalidades, campañas...
Me llevó casi 12 horas definir procesos, documentar cada cliente, crear tareas... Pero una vez que lo tienes bien montado, es una gozada.

El proceso
1. Documentación
Lo primero que hice fue documentar cada cliente en Obsidian.
- Qué servicio tiene contratado.
- Qué espera recibir.
- Cómo es su flujo de trabajo.
- Cuáles son sus objetivos.
- Qué decisiones se han tomado.
- Qué significa realmente cumplir el mes para ese cliente.
Si aquí eres perezoso y lo haces a medias, construyes el resto sobre arenas movedizas.
La IA puede ayudarte a trabajar con el contexto que le das, pero no puede adivinar el contexto que nunca le has contado.
Así lo documenté:
- Crear un listado con todos los clientes activos.
- Definir el servicio y las expectativas de cada uno.
- Abrir mi IA de confianza y pedirle que me hiciera todas las preguntas relevantes sobre cada cliente, uno por uno.
- Responder hasta no tener que reconstruir el contexto cada lunes.
No quería escribir la Wikipedia de cada cliente. Quería que otra persona —o una IA— pudiera abrir la ficha y empezar sin interrogarme otra vez.
2. La estructura
Después, con ayuda de Codex, monté toda la estructura en Linear.
En mi caso, la mayoría de mis clientes paga una cuota mensual por desarrollo, SEO, SEM o producto.
Solo necesitaba responder dos preguntas:
- ¿Qué valor tiene que ver este cliente durante el mes?
- ¿Qué toca ejecutar esta semana para conseguirlo?
La estructura quedó así:
- Un proyecto por cliente.
- Un hito mensual con lo que el cliente debería notar ese mes.
- Un ciclo semanal con el trabajo que de verdad cabe esta semana.

Con esta estructura consigo orientar mi esfuerzo a lo que más le importa a mis clientes: ver avances claros cada mes.
Además, como tengo un ciclo semanal de tareas, ya no improviso. Simplemente me enfoco en acabar las tareas que tocan.
3. La organización
Utilizo a Codex como project manager.
Cada tarea siempre queda perfectamente documentada:
- Tiene un objetivo concreto.
- Contiene el contexto necesario.
- Deja bien definido qué entra dentro del alcance y qué queda fuera.
- Incluye criterios de aceptación verificables.
- Reúne la evidencia y los documentos relevantes.
- Tiene un loop o prompt para la IA, si procede.
Le doy un resultado, unos límites, una forma de comprobarlo y una condición para parar.

Parece que tardas más. Pero cuanto mejor esté documentado, mejor será el resultado.
Además, evitas coger una tarea de hace un mes y no enterarte de nada, que pasa bastante.
4. El día a día
Esta es la mejor parte.
He dejado de improvisar y de ir como un pollo sin cabeza.
Cada día, lo primero que hago es preguntarle a Codex:
¿Qué toca hacer hoy?
Y no responde por inspiración divina.
Antes de responder, mira el ciclo, los bloqueos, las revisiones y lo que toca entregar a cada cliente.
Y me devuelve una lista clara de tareas.
Después abro Conductor e inicio un hilo para cada tarea de la lista.
La propia tarea ya es el prompt. A partir de ahí, me encargo de ir revisando y evolucionando la conversación hasta que esté todo perfecto.

Fuera descontrol
Lo más importante es que he dejado de sentir ese descontrol que me ha acompañado durante años.
Ya no me preocupo por si se me escapa algo o por tener algún cliente desatendido.
Simplemente abro Conductor, escojo las tareas del día y me pongo a funcionar.
Y si entra algo nuevo, mi project manager me ayuda a encajarlo.

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